Los huelguistas de la provincia peruana de Islay desbloquearon hoy la carretera Panamericana Sur, que mantenían cerrada desde hace seis días, mientras las negociaciones para solucionar el conflicto por el proyecto minero Tía María continúan.
Los manifestantes acordaron desbloquear la carretera tras varias horas de negociación con el presidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén.
Según informó desde el lugar la televisión local "Canal N", los pobladores comenzaron, junto a miembros de la policía, a retirar las piedras que impedían el tránsito por la Panamericana Sur, una de las principales vías del país.
Guillén había solicitado a los manifestantes una tregua de 48 horas a cambio de la instalación de una mesa de diálogo que permita solucionar el conflicto.
Sin embargo, el presidente regional no señaló si finalmente el desbloqueo de la vía se realizará durante esta tregua temporal o si es una decisión definitiva.
Lo que sí señaló es que los pobladores accedieron a desbloquear la vía, pero pidieron que el primer ministro, Javier Velásquez Quesquén, se presente mañana martes en el lugar como muestra de la disposición del Gobierno central al diálogo.
Tras conocer la noticia, Velásquez Quesquén señaló que "la suspensión de la medida de fuerza abre la posibilidad de la negociación".
Sin embargo, declinó confirmar si mañana viajará hasta Islay, decisión que tomará, según declaró a "Canal N", una vez conozca los pormenores del acuerdo realizado hoy entre pobladores y el presidente regional.
"Si la suspensión es sin condiciones, con mucho gusto iré mañana", afirmó el primer ministro peruano.
El ministro del Interior, Octavio Salazar, anunció la mañana de este lunes que los policías desplazados en la zona de la huelga, y que suman unos 3.000, habían recibido la orden de intervenir "en el momento adecuado" para desbloquear la vía, aunque remarcó que esta acción policial se realizaría buscando "el mínimo costo".
Los pobladores de Islay ya levantaron el domingo por unas horas el bloqueo de la carretera Panamericana, tras una reunión de la Defensora del Pueblo, Beatriz Merino, con sus dirigentes.
Miles de manifestantes se retiraron de la carretera para dar paso a cientos de camiones y autobuses que llevaban seis días varados a la entrada y a la salida de la localidad de Cocachacra.
A pesar de que acataron la decisión, muchos de los huelguistas, que consideran que Tía María contaminará las aguas que utilizan para sus cultivos, señalaron que solo se trataba de una tregua, por lo que el bloqueo se retomó horas después.
El tramo paralizado para el transporte va del kilómetro 947 al 952 de la carretera Panamericana, donde los manifestantes piden la retirada del proyecto de Southern Perú Copper Corporation (CPCC), la anulación de las concesiones mineras en la zona y la construcción de una represa que garantice el abastecimiento de agua.
Las autoridades peruanas cancelaron el sábado una audiencia pública que había sido convocada para exponer mañana el estudio de impacto ambiental del proyecto minero Tía María.
El Gobierno considera que el proyecto no afectará a las reservas hídricas, ya que sólo demandaría siete millones de metros cúbicos de los 160 millones en reserva en la zona, y subraya que dejaría 300 millones de soles (104 millones de dólares) en concepto de canon.
Southern extrae cobre desde 1960 en Toquepala, en la región de Tacna, y desde 1976 en Cuajone, en la vecina Moquegua. Su proyecto de Tía María demandará una inversión de 949 millones de dólares y producirá unas 120.000 toneladas anuales de este mineral.