El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, responsabilizó hoy a la Unión Europea (UE) y al Fondo Monetario Internacional (FMI) del retraso del inicio de las negociaciones con esas entidades para que Hungría obtenga un préstamo de hasta 20.000 millones de dólares para salvar su economía.
Orbán que participó en un evento de la Cámara Industrial y Comercial de Hungría, en su discurso aseguró que "hace dos meses que estoy esperando en la mesa y no vienen".
Agregó que su gobierno ha asegurado su disponibilidad para iniciar las negociaciones y ya aclarado las preguntas surgidas sobre el Banco Nacional Húngaro (MNB, emisor).
A fines de 2011, el Ejecutivo conservador del Fidesz, liderado por Orbán, había iniciado negociaciones con la UE y el FMI sobre dicho préstamo.
Pero esas entidades condicionan el crédito a reformas de las polémicas leyes adoptadas por el gobierno que limitan la independencia del Banco Central y de la autoridad responsable de la protección de datos, así como la que adelanta la edad de jubilación de los jueces a los 62 años.
En enero, la Comisión Europa (CE) inició un procedimiento de infracción en relación con estas leyes y ayer anunció que dará nuevos pasos al respecto, tras manifestar sus dudas sobre "potenciales violaciones de leyes comunitarias" por la jubilación de los jueces y fiscales, y la independencia de la autoridad de protección de datos.
El Gobierno Húngaro se mostró ayer dispuesto a escuchar las críticas de la UE, aunque insistió en que no renunciará a "la defensa de los intereses nacionales".
Asimismo ayer envió al Banco Central Europeo sus propuestas de enmienda de la ley sobre el banco emisor, pero la CE le ha pedido más aclaraciones sobre el sueldo del gobernador del MNB, así como sobre su juramento ante el Parlamento.
Orbán criticó hoy la propuesta efectuada en enero por CE, de suspender hasta 495 millones de euros de fondos de cohesión para el país centroeuropeo por su déficit excesivo.
El primer ministro recalcó que el déficit de Hungría es uno de los más bajos de continente y calificó de "política tonta" la propuesta de suspensión de pagos del fondo de cohesión, ya que, dijo, ésta "castiga a los buenos".
La CE ha pronosticado que el déficit húngaro será en 2013 del 3,25 % del Producto Interior Bruto (PIB) y estimado que el país centroeuropeo logra mantener la cifra oficial del déficit por debajo del 3 % recurriendo a medidas contables heterodoxas y puntuales para esconder un déficit que habría alcanzando el 6 % el año pasado.
En este sentido, la CE recomendó ayer a los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) que pidan a Hungría, en su reunión del próximo 13 de marzo, que haga más ajustes para cumplir el objetivo de déficit en 2012, del 2,5 % de su PIB.