Las autoridades polacas concluyeron hoy la identificación de las 16 víctimas mortales de la colisión de trenes del pasado sábado, entre las que se encuentran una persona de nacionalidad estadounidense y otra rusa, mientras que otras 44 permanecen hospitalizadas, tres de ellas en estado muy grave.
La fiscalía quiere imputar formalmente a uno de los dos controladores ferroviarios responsables del tráfico en la zona del accidente, al que señala como presunto autor de un delito de imprudencia con resultado de muerte al supuestamente permitir que los dos trenes circulasen por la misma vía en sentido contrario.
De momento este controlador se encuentra bajo una gran conmoción y ha sido trasladado a un hospital psiquiátrico, donde por ahora los médicos no recomiendan su comparecencia y obligan a la fiscalía a aplazar el proceso.
Según los primeros indicios el siniestro se habría producido a causa del error cometido por este controlador, de 50 años y con amplia experiencia.
Al parecer, el tren que hacía el recorrido Varsovia-Cracovia debería de haberse desplazado en un tramo a una tercera línea para ceder el paso al tren regional que iba en dirección opuesta, cosa que no sucedió porque el controlador no habría puesto en posición correcta los cambios de aguja.
Por su parte la cadena de televisión TVN24 va más allá y ha asegurado que este controlador habría también intentado falsificar el parte de guardia para encubrir su fallo.
El otro controlador que fue arrestado, una mujer, ha sido ya puesta en libertad sin cargos, y no se descarta un careo entre ambos para aclarar los hechos.
Mientras hoy finalizaba la identificación de los cadáveres y se confirmaba que uno de los maquinistas, en paradero desconocido hasta el momento ya que sus restos no habían sido localizados, se encuentra entre los 16 fallecidos en el accidente ferroviario.
Polonia posee una amplia red de ferrocarril, aunque obsoleta en muchos tramos y carente de servicios de alta velocidad.
El diario "Rzeszpospolita" informa de que sólo un 36 % de las vías polacas se encuentran en buen estado, mientras que un 35 % ofrecen un estado satisfactorio y el 29 % restante malo.
Este servicio ferroviario será el que encuentren los miles de aficionados que viajen hasta el país centroeuropeo durante la Eurocopa de fútbol de este año.
Desde el Gobierno polaco se insiste en la seguridad de los trenes polacos y se adelantan futuros planes para revitalizar las líneas de ferrocarriles no incluidas en los principales planes de modernización.