El Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, subrayó hoy, en declaraciones a Efe en Buenos Aires, la importancia del acercamiento entre los presidentes de Colombia y Venezuela tras la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
"Hay tensión pero también hay solución en Latinoamérica. Es un continente que tiene problemas como todo el mundo, pero también soluciones y eso es lo importante", aseguró Iglesias tras ser investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Tres de Febrero.
Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez, se reúnen hoy en la ciudad colombiana de Santa Marta para tratar la crisis diplomática entre ambos países, en la que será la primera cita entre los gobernantes tras la asunción de Santos.
Chávez rompió relaciones con Colombia el pasado 22 de julio, a raíz de las denuncias presentadas ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por el Gobierno del ahora ex presidente Álvaro Uribe sobre la presunta presencia de guerrilleros en Venezuela.
Por otra parte, Iglesias consideró, en su discurso, que Latinoamérica "tiene que replantearse" su integración regional para "insertarse" en el "nuevo mundo globalizado que nos espera".
"Hay que hacer mucho más para tratar de fortalecer un mecanismo que permita insertar Latinoamérica en la economía mundial que vendrá con pie mucho más firme y mayores oportunidades para todos", reflexionó el Secretario General Iberoamericano, de origen español y nacionalidad uruguaya.
Para Iglesias, este proceso "no debe sólo mejorar el crecimiento interior" de la región sino también su "integración en las relaciones internacionales".
El funcionario valoró, además, la cooperación empresarial en Latinoamérica, así como el crecimiento de proyectos en materia de energía y comunicación en la región.
Iglesias consideró, asimismo, que la "transición de poder" hacia los países asiáticos va a ser "muy complicada" por las diferencias culturales y políticas entre el mundo occidental y el oriental.
"El mundo se encuentra a las puertas del cambio de poder más importante de la historia de la humanidad. Ahora la transición va hacia Asia", reflexionó.
En este sentido, abogó por una mayor participación de los países emergentes, entre ellos los asiáticos, en los organismos internacionales, como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
También apostó por que la "nueva economía" tenga al conocimiento como "eje dominante" y se apoye en un "estado que regule, habilite y compense la sociedad pero que no sofoque el mercado".