IMPUNIDAD**Con la liberación en Costa Rica del ex capitán Evidelio Quiel, antiguo miembro de las -en buena hora fenecidas- Fuerzas de Defensa, lo que ha quedado en evidencia es la incapacidad para hacer que los responsables de crímenes de lesa humanidad, cometidos en Panamá, paguen por ellos.
LUGARTENIENTES**Ninguno de los tres principales colaboradores de Manuel Antonio Noriega, ha pagado ni un solo día de cárcel en prisiones panameñas. Uno incluso fue beneficiado por un indulto en tiempos en que era presidente Ernesto Pérez Balladares.
JUSTICIA**En el caso de Quiel, Panamá quedó en una situación de perder-perder. No podía juzgársele nuevamente por el mismo delito, condición impuesta por el juez tico que conoció la causa allá. Falta saber si el Ministerio Público, como abogado del Estado panameño, hizo lo que le correspondía.