IMPUNIDAD**Diagnósticos sobre el funcionamiento de la justicia concluyen en que uno de los mayores problemas es el alto grado de impunidad. En Panamá, no pasa nada. Se pierden millones del erario, y con frecuencia se cometen desfalcos sin que ningún "pez gordo" caiga. Muchos de los "nuevos ricos" ostentan sin pudor alguno ese dinero mal habido.
HACINAMIENTO**En cambio, el alto grado de hacinamiento que tenemos en nuestras prisiones y centros de reclusión, en los que la población carcelaria que sobrevive en esas mazmorras inmundas, por lo general, es pobre, constituye una de las más flagrantes violaciones a los derechos humanos y a la misión resocializadora del sistema penitenciario.
EFECTIVIDAD**Podríamos haber escrito esto hace quince años. La situación sigue siendo la misma de entonces y quizás hasta peor. La deficiencia más grave que tenemos en nuestra incipiente democracia es la falta de efectividad de la administración de justicia. Los "casos sonados" fueron eso. Mucho ruido y pocas nueces. No hay, hasta ahora, ni una condena.