Cuatro personas fueron imputadas hoy formalmente en un tribunal de Santiago de Chile por su presunta participación en una red de pederastia que abusaba de menores en situación de riesgo social, informaron fuentes judiciales.
Los detenidos, dos universitarios, un ingeniero de telecomunicaciones y un abogado, formaban parte de un foro hispano que bajo el nombre de "boylover.net" coordinaba actividades pederastas.
A través de la página, los acusados dejaban mensajes e información de reuniones con menores de entre 7 y 12 años, todos ellos pertenecientes a una fundación de atención a menores en riesgo por su situación familiar.
Según informó la Policía de Investigaciones, los cuatro detenidos planificaban reuniones con el pretexto de una actividad extracurricular de la fundación en parcelas de la costa central, hasta donde llevaban a los menores y abusaban de ellos mientras observaban películas pornográficas.
"Estos sujetos se conocían entre ellos y se caracterizaban por su afición oculta a los niños", aseguró el comisario Jaime Jara, jefe de la brigada de Cibercrimen.
Uno de los imputados aseguró a la salida del cuartel que las acusaciones "son absolutamente falsas" y que estos hechos "se van a aclarar".
La Fiscalía Metropolitana del Centro Norte acusa a los integrantes de la red de abuso sexual, almacenamiento de pornografía y asociación ilícita.
En tanto, un sacerdote filipino fue recluido de forma preventiva en la Cárcel de Alta Seguridad, tras ser formalizado por el Ministerio Público por el delito de abuso sexual impropio en contra de un menor del Liceo Alemán del verbo Divino de Chicureo, un acaudalado barrio de Santiago.
El Juzgado de Garantía de Colina consideró que la libertad del imputado pone en riesgo la seguridad del niño, la única víctima identificada hasta el momento.
La fiscal Marcela Toledo aseguró que "se encontraban acreditados los presupuestos de existencia del delito, y la participación del imputado en él" y se determinó "la necesidad de cautela".
Por su parte, el abogado del eclesiástico, Carlos Cortés, aseveró que "existe mucho todavía por adjuntar al proceso", y mantuvo que el acusado al que representa "no tuvo absolutamente ninguna participación en los hechos".