INDÍGENAS**Hay embajadas que saben lo que dicen y otras que no. Hace dos años, casi perdemos a nuestra varias veces laureada Jovanka Guardia cuando, atravesando un río de montaña, fue arrastrada por la corriente, que la soltó de una cuerda. Sobrevivió para publicar un singular reportaje sobre Jirote, un pueblo indígena situado al norte de Santa Fe, que ni siquiera estaba en los mapas oficiales. Fue invitada por una ONG española llamada Pro Mundi 3.
ESPERANZA**Su nota constituyó un vivo testimonio de una encomiable labor social realizada en silencio. Cada verano, voluntarios de la entidad suben a pie la montaña con su cargamento de medicinas, libros y asistencia técnica a cuestas. Desde hace dos años, sus niños tienen un maestro. La ONG dona los libros y uniformes. En el 2003, construyeron un albergue para indígenas en el Centro de Salud de Santa Fe, con 10 cuartos, 2 duchas, 3 letrinas y rampa para ambulancia.
TRISTEZA**Contra la desnutrición iniciaron una granja de cabras, con 7 hembras y 1 macho, que provee de leche a madres y lactantes. Acaban de inaugurar una estación de radio, y hoy construyen un puente sobre el Calovébora. Pero toda esa hermosa obra está a punto de desaparecer. Un reporte adverso enviado por la embajada española a los donantes en la Península, supuestamente aupado por un político del área, Albis Díaz Herrera, amenaza con cortarles el flujo de recursos.