INDUSTRIAS** Pese haber quedado con parte de la tarea pendiente, reconocemos a la Asamblea haber aprobado la ley de fomento industrial, llamada a dar un segundo aire a este vapuleado sector de la economía nacional, generador de muchos empleos estables y mejor remunerados. En adelante, las que alcancen eficiencia generadora de ganancias, podrán aplicar unos certificados no negociables por razón de sus inversiones nuevas al pago de impuestos.
INCENTIVOS**Antes, deberán renunciar a los privilegios del pasado, que por años se prestaron a abusos. Por momentos, ese pasado estuvo gravitando negativamente en el ambiente, poniendo en peligro su aprobación. Afortunadamente, hubo la sabiduría y visión de futuro suficientes para armonizar los intereses en discordia. Los productores de materia prima nacional, tales como los porcinocultores, quedan protegidos, pues hay que seguir pagando impuesto por lo que se importe.
PERSPECTIVAS**Expertos se han atrevido a estimar que las exportaciones panameñas pueden tocar este año el 40% del Producto Interno Bruto. Eso parece exagerado. Pero concordamos en que la inversión extranjera que masivamente está fluyendo hacia nuestro país, particularmente desde Colombia, se encargará de ello. No, no buscan realmente nuestro reducido mercado. Se están asegurando desde ya de un trampolín para exportar desde aquí sus productos a Estados Unidos bajo el TLC.