Más de 150 líderes académicos y expertos políticos pidieron hoy al presidente de EE.UU., Barack Obama, que presione al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que tome medidas con el objetivo de resolver la crisis política en Honduras.
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy las acciones del Gobierno de facto de Honduras contra la embajada de Brasil, donde se encuentra alojado el depuesto presidente, Manuel Zelaya, desde su sorpresivo regreso el lunes pasado.
Sin embargo, la entidad no abordó la crisis actual en Honduras en toda su dimensión.
En una misiva enviada hoy a Obama, líderes de prestigiosas universidades, expertos en asuntos de América Latina y diversas organizaciones y centros de estudios pidieron acciones inmediatas del Consejo de Seguridad, que Estados Unidos preside este mes.
"Le urgimos, en su posición como presidente temporal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que apoye una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad para responder a la crisis política y de derechos humanos en Honduras", instaron los académicos.
"La situación en Honduras es muy peligrosa tanto para el pueblo hondureño como para las instituciones democráticas en Honduras... el régimen continúa desoyendo los llamamientos de la comunidad internacional para una solución a la crisis y al respeto de los derechos humanos", señaló la carta.
Esa renuencia, continuó, "solo hace crecer las posibilidades de que continúe la represión contra los partidarios de Zelaya, que en los últimos tres meses han sido objeto de actos de violencia principalmente durante los toques de queda".
La misiva hace notar que al menos dos personas han perecido a raíz de la represión de marchas pacíficas a favor de Zelaya, en las que, aseguran, los manifestantes han sido agredidos con bombas lacrimógenas, balas de goma y mangueras de agua a presión.
Además, las autoridades han arrestado a al menos 174 personas, "algunas de las cuales se encuentran detenidas en estadios, en lo que es un triste recordatorio del golpe de Estado en Chile en 1973", denunciaron en la misiva.
Agregaron que el Gobierno de facto del presidente interino, Roberto Micheletti, ha cometido diversas violaciones a los derechos humanos, que han sido condenadas por organismos internacionales como la OEA, Human Rights Watch y Amnistía Internacional.
"En las circunstancias actuales se puede esperar que el régimen responda a nuevas manifestaciones pacíficas con violencia brutal, que resultaría en más muertes, palizas, violaciones y detenciones, como ya lo han documentado grupos de derechos humanos desde el golpe el pasado 28 de junio", advirtieron.
La carta está firmada por influyentes intelectuales como Noam Chomsky, ex catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT); el autor Tom Hayden; el catedrático Walter LaFeber, y académicos de prestigiosas universidades como Yale y la Universidad de California.
En contraste, el legislador republicano Aaron Schock (Illinois) divulgó en su página de Internet el jueves un informe realizado por la Biblioteca Legal del Congreso que señala fundamentalmente que la destitución de Zelaya fue "constitucional", si bien su expulsión del país fue explícitamente "ilegal".
Schock criticó las medidas de presión emprendidas por el Gobierno de Obama, como la suspensión de cierta asistencia económica y de las visas para los hondureños, y pidió el envío de observadores para los comicios del próximo 29 de noviembre.
Salvo algunos republicanos, la mayoría de la clase política en EE.UU. ha condenado el golpe y continúa presionando al Gobierno de Micheletti para que acepte el Acuerdo de San José y permita el regreso de Zelaya para que complete su mandato hasta enero de 2010.