INSEGURIDAD**La ciudadanía está alarmada, y con toda razón. Todos los días los medios de comunicación tenemos que cumplir con la misión de informar sobre hechos noticiosos y con frecuencia, demasiada quizás, estamos dando cuenta de situaciones de asaltos, secuestros express y horrendos homicidios. No hay esperanza de detener esta ola.
CRUELDAD**En el último de los casos reportados, una señora de más de sesenta años fue asaltada en su residencia y después conducida fuera de los límites de la ciudad en su propio vehículo, asesinada y su cadáver calcinado junto con el automóvil, con el propósito de borrar las huellas y evidencias. Se destacan frialdad y crueldad impensables en otros tiempos.
VIGILANCIA**La gente se siente desprotegida y a merced de la delincuencia común y del crimen organizado. Son muy escasas, tanto que no se perciben, las rondas policiales nocturnas. Ni qué decir de la vigilancia del Tránsito en los cruces de la ciudad. La Policía tiene que revisar su agenda e incluir el tema de la vigilancia preventiva como prioridad número uno. ¡Urge!