INTERAMERICANA**Las decenas de miles de automovilistas que viajaron este largo fin de semana al interior del país, son testigos del estado lastimoso de la Interamericana. Lo que más duele es haberla dejado perder, cuando fue recibida de manos de la pasada administración, de Pérez Balladares, en óptimas condiciones. Es obvio que la causa es la falta de mantenimiento que, si bien no es atribuible exclusivamente al ministro Quirós, la culpa no le es ajena.
BACHES**Porque poco o nada ha hecho para solucionar el problema. Los únicos parches que le sobran, son las excusas. Los cráteres lunares que salpican tan vital vía y que afectan también a la autopista Arraiján - La Chorrera, tienen adjetivo propio: son fieles y furibundamente arnulfistas. Si esa es la tónica de lo que nos espera por cinco años más, mejor es que nos coja confesados. Fuera de eso, están las calles de la capital, que son también un desastre.
EMPEÑO**Y conste, que no hemos mencionado el trecho que une a Santiago con David, cuyo deterioro es culpa de todos los gobiernos. Pero bajo éste, su reparación marcha a paso de tortuga. El único que marcha a todo vapor, con plena eficiencia y abundancia de materiales, personal y equipos, es el Camino Ecológico. Esa es la ironía mayor. Invertir y esforzarse en lo que hace daño y no se necesita, para descuidar lo que se necesita, reparar el resto de las calles que ya tenemos.