Una porrista de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA) sufrió dos terribles caídas durante un partido de baloncesto.
El primer incidente ocurrió cuando la joven cayó desde lo alto de una pirámide humana.
La segunda caída fue cuando el hombre que la llevaba en sus brazos, para que recibiera ayuda médica, resbaló y la dejó caer nuevamente.