INTERVENCION**¡Qué intromisión ni qué ocho cuartos! La embajadora Linda Watt fue invitada por la Cámara de Comercio a opinar sobre la situación panameña y eso hizo. ¿En qué país vive la ministra Young cuando conjetura que, si lo dicho por la diplomática es verdad, tendríamos que preocuparnos todos los panameños? La diplomática no hizo otra cosa que repetir lo que publicamos todos los días los medios de comunicación.
OPINION**Intervenir es tomar partido a favor o en contra de algo o alguien, y eso no lo ha hecho la embajadora Watt. Se ha limitado a opinar sobre la corrupción y otros males que nos aquejan, y de sus nocivas consecuencias para nuestro crecimiento y desarrollo. Pero a fin de cuentas, es nuestro problema. Eso quedó claro. Si queremos seguir en este estiercolero es asunto interno que podemos seguir reservando celosamente para el propio consumo.
ASAMBLEA**El Legislativo, en su arrebato por las críticas contra la impunidad de que gozan sus miembros, ensayó una suerte de declaración de "non grata". Por fortuna, desistió del disparate. Pero se filtró que "enfriará" la discusión del acuerdo de no juzgamiento de personal norteamericano por la Corte Penal Internacional, el cual es un contrasentido, porque Panamá apoyó la creación de ese organismo y su candidata, la doctora Odio, fue aceptada como magistrado.