Inundaciones**Razón tiene el presidente Torrijos cuando ordena a sus ministros que procuren que la promotora de Prados del Este y las aseguradoras respondan por los daños y perjuicios ocasionados a los vecinos de la urbanización. Como bien lo resumió una de sus residentes frente a las cámaras de una televisora, "Nos pusieron a vivir en un río y no nos dijeron nada".
Gastos**Otro detalle es que el Estado, que somos todos, está mudando a los cientos de residentes del lugar, incurriendo en gastos por millones de balboas, que han sido sacados del Fondo Fiduciario, o sea de los ahorros nacionales. Y ese dinero, nos los deben reembolsar los empresarios que no han podido salir al frente de la tragedia, teniendo que cargar el Gobierno con el problema.
Reembolso**Ese es un caso de enriquecimiento sin causa. Alguien (promotoras y aseguradoras), se enriquecen o aprovechan (los gastos de mudanza y provisión de nuevas viviendas), a costa de un tercero (el Estado), cuando éste asume la carga ajena (del primero). Y la conclusión legal es que los empresarios deben reembolsar todo al Estado. No valen las quiebras ni los parapetos corporativos.