La justicia argentina investiga el ataque a balazos en el que resultó herido un cuñado del alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, en medio de un escándalo que vincula al funcionario con casos de espionaje ilegal, informaron hoy fuentes judiciales.
Macri, de la conservadora Propuesta Republicana, aseguró hoy que fue "un episodio más de inseguridad" el sufrido en la noche del miércoles por su cuñado Néstor Leonardo, uno de los testigos contrarios al alcalde en la investigación de espionaje que instruye el juez federal Norberto Oyarbide.
"Hablé con mi hermana (Sandra Macri), que es mi única fuente de información sobre lo ocurrido, y me dijo que se trató de un intento de robo en el que mi cuñado sufrió un rasguño en la mano, sin consecuencias, y estamos todos tranquilos", apuntó a los periodistas al negar que el incidente tenga móviles políticos.
Pero Oyarbide le respondió que el ataque "no fue casual" y que "es desproporcionado" decir que se trata de "un hecho de violencia común".
El juez declaró a radios locales que "hay que ser cautos y aguardar" el resultado de las investigaciones del caso "a la luz de las pruebas" que haya reunido la policía, que por su parte informó que detuvo a una persona, cuya identidad mantiene en reserva.
Leonardo, que tiene una disputa con la familia Macri, una de las más ricas del país, fue herido de un disparo al atender un llamado a la puerta de su casa, en la periferia de Buenos Aires.
El cuñado de Macri ha acusado al alcalde de "hostigamiento" y de intervenciones ilegales de sus teléfonos, al declarar la semana pasada ante Oyarbide dentro de la causa por espionaje ilegal.
El juez mantiene procesado y detenido a Ciro James, antiguo agente de la Policía Federal y funcionario de la Alcaldía de Buenos Aires que aspiraba a formar parte de la fuerza de seguridad que quiere crear Macri en la capital argentina.
El escándalo se desató en octubre, durante la investigación de una denuncia de Sergio Burstein, familiar de uno de los 85 muertos que dejó en 1994 el atentado contra la mutualista judía AMIA de Buenos Aires, quien dijo que su teléfono estaba intervenido, según le habían advertido en una llamada anónima.
Burstein aseguró que quien le dio la información responsabilizó a Jorge Palacios, un ex comisario a quien el colectivo judío acusa de "encubrir" a cómplices del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), cargo que investiga la justicia.
Palacio, a quien se atribuye haber contratado a James, debió renunciar en agosto pasado al empleo de jefe de la futura Policía Metropolitana que le había ofrecido Macri a pesar de la causa judicial y los cargos que afronta el ex comisario.
El juez Oyarbide estableció que el teléfono de Burstein había sido intervenido con la participación de dos policías de la provincia de Misiones (noreste) que han sido detenidos y declararon que la intromisión ilegal les había sido recomendada por James.
Macri, ex presidente del popular club de fútbol Boca Juniors, y sus colaboradores han dicho en varias ocasiones que son víctimas de maniobras políticas de quienes se oponen a la creación de la Policía Metropolitana, que está en veremos a pesar de que fue aprobada por la legislatura comunal a fines del año pasado.
La iniciativa fue propuesta por Macri después de que fracasaran sus gestiones con el Gobierno de Cristina Fernández para que éste traspasara la Policía Federal a la órbita de la capital federal con sus fondos correspondientes, que rondan unos 250 millones de dólares anuales.