La Fiscalía y la Defensoría del Pueblo de Venezuela anunciaron hoy la apertura de investigaciones "exhaustivas" sobre las causas de la muerte de tres detenidos en calabozos de la policía de investigaciones de hechos delictivos.
Según la versión policial, dos personas fallecieron por secuelas de una sobredosis en el consumo de drogas en la madrugada del pasado jueves y otro por una caída que le provocó una fractura craneal, pero familiares y organismos de derechos humanos sospechan de agresión policial.
La defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, dijo a los periodistas que subalternos suyos se trasladaron a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en Caracas "para abrir una investigación exhaustiva".
La Fiscalía informó en un comunicado de una investigación similar y relató que agentes del CICPC declararon a miembros de esa institución que se enteraron de las muertes cuando "se dispusieron a pasar el listado de las personas detenidas en el lugar".
No respondieron al llamado Pedro Rivero, de 32 años, y William Pérez, de 27, quienes posteriormente "fueron hallados sin vida" en los calabozos, detalló el comunicado.
Adicionalmente, agregó el texto de la Fiscalía, fueron trasladados de la sede del CICPC a un hospital tres detenidos "por presentar problemas de salud", pero uno de ellos, Rubén Arnal, falleció en el centro médico.
Humberto Prado, del organismo no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), dijo a Efe que recibió testimonios de familiares de las víctimas que apuntan a una responsabilidad policial directa, aunque también denunció condiciones "inhumanas" de reclusión en los calabozos policiales y no solo en las prisiones.
Los detenidos "se deben turnar hasta para sentarse y dormir algo" debido al hacinamiento, dijo Prado en tanto que la titular de la Defensoría del Pueblo insistió en se debe "esperar el informe forense para dar cualquier declaración" sobre las causas de las muertes.
Según cifras oficiales, en 2010 murieron 476 reos y 958 resultaron heridos en las cárceles de Venezuela, que tienen una población de 44.520 presos (46.888 según el OVP) y una capacidad para poco más de 14.500 en sus 34 centros de reclusión.