El base de los Grizzlies de Memphis, Allen Iverson, podría perderse el partido de apertura de temporada, el miércoles, cuando su equipo se enfrente a los Pistons de Detroit, debido a una baja por lesión muscular en la pierna izquierda.
Antes del último partido de fase previa a la campaña regular en que los Grizzlies derrotaron 95-92 a los Bobcats de Charlotte, Iverson dijo que había posibilidades de que los médicos le impidieran jugar el próximo miércoles porque aún no se encuentra plenamente recuperado.
"Los médicos lo están diciendo como posibilidad, pero aún no lo sabemos de manera definitiva", dijo Iverson, quien comentó: "yo definitivamente sí quiero jugar".
Iverson agregó que pese a todo no considera que su ausencia se prolongue mucho tiempo más porque su rehabilitación está progresando positivamente de una lesión que sufrió durante unos entrenamientos el pasado 4 de octubre.
El veterano base de los Grizzlies no jugó ni uno de los ocho partidos de pretemporada, pero esta semana realizó algunos entrenamientos ligeros.
Esta noche dijo que se siente mejor, que el dolor desapareció y que puede correr sin sentir molestias, pero advirtió que hará caso a los consejos que le brindan tanto los médicos como sus compañeros, porque él nunca había sufrido de una lesión similar.