Allen Iverson, base del equipo olímpico de baloncesto de Estados Unidos, ha reconocido hoy que no hay excusas para explicar la amplia derrota sufrida el domingo ante Puerto Rico (92-73) y fue más explícito al afirmar "Nos destrozaron".
Los 19 puntos encajados por el equipo estadounidense en su debut demuestran, a juicio del base de los Filadelfia 76"ers de la NBA, que Estados Unidos "no fue un equipo".
"No hay mucho que decir. Todo el mundo dice que somos los mejores pero no somos invencibles. Jugamos fatal y dejamos que nuestros adversarios nos destrozaran", añadió el jugador de 29 años.
Iverson resaltó que el partido contra Grecia de mañana será crucial. "Debemos jugar como un verdadero equipo, conjuntado.
Sabemos que siempre el local siempre tiene la ventaja de estar en casa, pero nuestro trabajo es ganar el partido. No me puedo imaginar que perdamos otro".