Marion Jones ganó ayer con el relevo largo su tercera medalla de oro olímpica, pero vio esfumarse una cuarta cuando la posta estadounidense sufrió un descalabro en el 4x100 y entró apenas tercera, detrás de Bahamas y Jamaica.
La norteamericana, que vino a Sydney en busca de cinco medallas de oro, se llevará tres doradas, dos de bronce y el honor de ser la primera mujer que gana cinco preseas en atletismo en una misma justa olímpica.
"Quería ganar todo. No se dio. Pero no me voy a amargar. Todavía pienso que esta empresa se puede lograr", declaró Jones.
"Me siento decepcionada. Pero en un par de días me habré hecho a la idea de que me fue muy bien en estos juegos", agregó.
Jones vio desvanecerse su sueño de ganar cinco medallas de oro cuando quedó tercera anoche en el salto en largo. Hoy podía añadir dos más a las de los 100 y los 200 que ya tenía en su colección, pero obtuvo solo una.
Corriendo con un cuarteto lleno de remiendos, que sintió las ausencias de las lesionadas Inge Miller y Gail Devers, el relevo corto estadounidense se retrasó demasiado y no le dio a Jones la posibilidad de un nuevo triunfo.
Jones recuperó parte del terreno que la separaba de bahameñas y jamaiquinas en el cuarto tramo, pero no pudo alcanzarlas.
Bahamas se llevó el oro y Jamaica la plata, ayudada por una Merlene Ottey que, con sus 39 años, logró resistir la embestida de Jones y preservar el segundo lugar de su equipo.
ESTADOS UNIDOS TUVO QUE CONFORMARSE CON EL BRONCE
Fue la segunda medalla de bronce para Jones y se sumó a la que recibió en el salto en largo.
En el relevo largo, las estadounidenses ganaron en forma abrumadora, ayudadas en buena medida por Jones, quien sacó amplias ventajas corriendo el tercer tramo.
El fracaso del relevo corto privó a Jones de la posibilidad de igualar la marca de Fanny Blankers Koen, que ganó cuatro medallas de oro en atletismo en los juegos de 1948 en Londres.
El desempeño del relevo estadounidense fue un desastre de principio a fin. Mientras bahameñas y jamaiquinas se pasaban el bastón limpiamente, la norteamericana Nanceen Perry arrancó demasiado rápido en el tercer tramo y tuvo que frenarse para recibir la entrega de Torri Edwards.
La entrega a Jones también fue deficiente y Perri tuvo que agarrarle el brazo con sus dos manos a su compañera para asegurarse de que no caía.
Cuando Jones pudo finalmente acelerar, estaba cuarta. Pasó a la francesa Christine Arron, pero no pudo alcanzar a la jamaiquina Ottey y menos a la bahameña Debbie Ferguson.
Bahamas ganó en 41.95 segundo.Jamaica empleó 42.13 y Estados Unidos 42.20.
"Fue una batalla entre David y Goliat. Corría contra Marion y Merlene. Yo era David y sabía que tenía que correr tan rápido como me fuese posible. Todo dependía de que hiciésemos un pase del bastón limpio", manifestó Ferguson.
En el relevo largo, las estadounidenses ganaron con 3:22.62.Jamaica obtuvo nuevamente la plata con 3:23.25 y el bronce fue para Rusia con 3:23.46.
CUBA QUEDO OCTAVA
Jones marcó la diferencia en esa prueba. Corrió el tercer tramo y recibió el bastón levemente detrás de la jamaiquina Deon Hemmings.Cuando se lo entregó a Latasha Colander-Richardson, estaba 15 metros adelante.
Colander-Richardson sólo tuvo que preservar esa ventaja, algo que hizo con esfuerzo, ya que cedió terreno a sus rivales, aunque sin perder la delantera.