El ex jefe de Estado José Sarney, uno de los líderes más influyentes de la variopinta coalición que respalda a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue reelegido hoy como titular del Senado para los próximos dos años.
Sarney recibió una abrumadora mayoría de 70 votos a favor durante la instalación de la nueva legislatura brasileña y así como presidió el Senado durante los últimos dos años de gestión del ex jefe de Estado Luiz Inácio Lula da Silva, lo hará durante los dos primeros dos años del Gobierno de Rousseff.
El veterano dirigente conservador disputó el cargo con el senador Randolfe Rodrigues, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), que integra la oposición de izquierdas y obtuvo solamente ocho votos.
En la elección, de carácter secreto, se registraron dos votos en blanco y uno nulo.
En el Senado instalado hoy, los once partidos que integran la coalición oficialista contarán con una clara mayoría, constituida por 52 de los 81 senadores.
Al reasumir el cargo, Sarney reafirmó su "visión de compromiso con las instituciones democráticas y con la independencia del Poder Legislativo", del que dijo que "jamás puede ser sumiso a ningún otro poder ni apartarse del interés nacional".
En su discurso abundó en anécdotas sobre las décadas que lleva en el Parlamento y aseguró que "hasta las paredes y los pasillos" lo conocen como el legislador más veterano, con más de medio siglo "de mandatos acumulados" como diputado o senador.
Asimismo, dijo que en esta toma de posesión empezaba a sentir "el gusto de la despedida", pues aseguró que su actual mandato, que concluirá en 2014, será "el último" de su vida.
Sarney, nacido el 24 de abril de 1930, presidió el Senado otras tres veces, es el principal dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centroderecha) y está considerado como uno de los más influyentes caudillos o "coroneles", como los llaman en Brasil, del empobrecido noreste del país.
Está en la política desde mediados de la década de los años 50 y durante la última dictadura (1964-1985) sirvió a los militares como jefe de partido, senador y corifeo, aunque luego les dio la espalda y se unió a los sectores más democráticos del conservadurismo nacional.
En 1985, en las primeras elecciones convocadas por el régimen militar, fue candidato a vicepresidente pero acabó gobernando el país por la muerte de su compañero de fórmula y presidente electo, Tancredo Neves, unos días antes de la investidura.
Sarney guió a Brasil en la transición hacia la democracia en un período en que estaba latente la sombra de la dictadura y también llevó a las primeras elecciones directas, celebradas en 1989 y que ganó Fernando Collor de Mello, destituido en 1992 por corrupción.
El veterano político es reconocido además por su abundante obra literaria, por la que en 1980 fue elegido miembro de la Academia Brasileña de Letras.
Durante el año pasado Sarney fue objeto de diversas denuncias de corrupción, que no fueron probadas ni llegaron a la justicia, pese a que la oposición intentó procesarle e incluso pidió su destitución de la presidencia del Senado.
También hoy inició sus actividades la Cámara de Diputados, que cuenta con 513 miembros, los cuales por la tarde procederán a la elección de sus autoridades.