El abogado Alfredo Vallarino responsabilizó a la inoperancia de los fiscales encargados de los delitos contra el honor por contribuir a situaciones de confrontación pública como la protagonizada por Katleen Levy y la periodista Flor Mizrachi.
A su juicio, la falta de una respuesta efectiva ante los ataques a la reputación de las personas genera frustración y alimenta conflictos que pueden escalar fuera de los espacios de comunicación.
Vallarino sostuvo que, mientras aumentan los señalamientos, insultos y acusaciones en las redes sociales y los medios, no observa una actuación proporcional de los funcionarios encargados de atender estos casos.
Consideró que la labor de algunos fiscales es insuficiente para proteger el honor y la reputación, lo que lleva a las personas afectadas a preguntarse cómo pueden defenderse ante expresiones que consideran ofensivas.
El abogado manifestó que los excesos en la comunicación no pueden analizarse únicamente desde la reacción de quienes se sienten agraviados, sino también desde la responsabilidad de quienes difunden los contenidos y de las autoridades que deben atender las posibles vulneraciones a la ley.
Vallarino advirtió que las afectaciones a la reputación pueden repercutir en la vida familiar, laboral y social de una persona, por lo que insistió en la necesidad de garantizar mecanismos efectivos para atender las denuncias por delitos contra el honor.
Otro de los puntos cuestionados por Vallarino fue la cobertura mediática de los procesos judiciales relacionados con el expresidente Ricardo Martinelli. El abogado afirmó que, durante esos casos, determinados medios de comunicación no daban suficiente espacio a Martinelli ni a sus representantes legales para exponer sus argumentos, mientras entrevistaban con mayor frecuencia a voces críticas del exmandatario.
Según Vallarino, esa diferencia en el acceso a los espacios mediáticos afectaba el equilibrio informativo y limitaba la posibilidad de que la audiencia conociera las distintas versiones de los hechos. Sostuvo que el debate público debe permitir la participación de las partes involucradas, independientemente de sus posiciones políticas.
Vallarino añadió que las redes sociales han cambiado el escenario de la comunicación, al permitir que quienes antes no encontraban espacio en determinados medios puedan responder públicamente.
Finalmente, hizo un llamado a los gremios periodísticos para que promuevan el respeto, la imparcialidad y el derecho a réplica, y a las autoridades para que atiendan las denuncias relacionadas con el honor y la reputación.