El juez Bernard Saint-Vil, que investiga a diez estadounidenses acusados de tratar de sacar ilegalmente de Haití a 33 menores, dijo hoy a Efe que está a la espera de un documento de la Fiscalía para tomar una decisión final en el caso.
El juez señaló en una conversación telefónica que espera "cuanto antes" el documento de la Fiscalía sobre la aprobación o no de su decisión del pasado jueves de autorizar la libertad provisional de los estadounidense, aunque no explicó si el fallo favorece a los diez acusados o a una parte de ellos.
Indicó que la redacción del documento no ha finalizado debido a el "problema de electricidad" que enfrenta la Fiscalía, al tiempo que expresó su esperanza de poder "encontrar el documento mañana" para poder "tomar una decisión (definitiva)".
Los estadounidenses, cinco hombres y cinco mujeres, pertenecientes a la organización baptista "Refugio de Niños Nueva Vida", fueron detenidos a finales de enero, cuando iban a la República Dominicana en un autobús con los menores, de entre dos y doce años para, supuestamente, ofrecerles una vida mejor, lejos del caos de su país tras el sismo que azotó Puerto Príncipe el 12 de enero.
Fuentes judiciales haitianas advirtieron que el caso podría complicarse después de que se reportara que un dominicano asesor legal del grupo era investigado en El Salvador supuestamente por liderar una red de tráfico de mujeres y niñas de América Central y el Caribe.
Según las fuentes, autoridades judiciales estiman que "los datos cambiarán", aunque sería posible que ocho de los estadounidense sean puesto en libertad, pero los otros dos no "porque conocen bien Haití y son sospechosos".
Organizaciones de defensa de los derechos humanos contactadas por Efe expresaron diferentes opiniones sobre el asunto.
El director de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH), Pierre Espérance, calificó de "inaceptable" que grupos de extranjeros se desplacen con niños haitianos sin documentos legales y calificó la operación de "trafico".
Al mismo tiempo consideró "raro" que ningún pariente denunciara en principio a los estadounidenses, lo que, en su opinión, pudo haber sido un "acuerdo".
Durante la audiencia de los estadounidenses, cinco parientes de los menores afirmaron a la prensa que dieron sus niños a los extranjeros para garantizarles mejores "oportunidades".
Por su parte, el Comité de los Abogados por el Respeto de las Libertades (CARLI) atribuyó los retrasos en el asunto a supuestas "presiones", ejercidas por el Ministerio de la justicia.
Para el coordinador, Renan Hedouville, no hay condiciones para realizar hoy una instrucción del asunto, por lo que abogó para "una concertación entre todas las partes", que permita llegar a una conclusión.
Dijo que por lo regular tras una tragedia como la ocurrida en Haití por el sismo, se producen actos que afectan a los niños, por lo que pidió reforzar la seguridad en las fronteras.