Un juez paraguayo declaró hoy prescrito el proceso por corrupción abierto hace más de dos décadas contra el primogénito del ex dictador Alfredo Stroessner (1954-1989), Gustavo Stroessner Mora.
El hijo de Stroessner, ex coronel de la Fuerza Aérea, estaba procesado por "malversación de fondos, corrupción y venalidad" en una causa abierta en 1989 tras abandonar el país con su padre con destino a Brasil, donde el ex dictador murió asilado en agosto de 2006.
"Todas las medidas cautelares que pesaban en la causa sobre él quedan levantadas y es una decisión particular del procesado", dijo a los periodistas el juez Andrés Casatti al ser consultado si el encausado puede retornar libremente a Paraguay.
Indicó que otros juzgados se han inhibido o negado a "dar curso a la prescripción" de la causa contra Stroessner Mora, que ha sido declarado en rebeldía, y que a él le corresponde la "desagradable medida de aplicar la ley, no manchar ni blanquear a las personas".
Argumentó que se han registrado "trabajos desprolijos de investigación", además de haber transcurrido más del doble de tiempo de la condena de cinco años que le hubiera correspondido en el proceso.
"Me toca tal vez la desagradable situación de tomar este tipo de decisiones", aseveró Casatti.
Gustavo Stroessner es hermano de Alfredo, ya fallecido, y de Grciela, cuyo hijo, Alfredo "Goli" Stroessner, ocupa una banca en el Senado por el Partido Colorado, que en los comicios generales del 20 de abril de 2008 perdió una hegemonía de 61 años en el poder.
El primogénito del ex dictador es señalado como el administrador de los bienes de su familia, una de las más acaudaladas del país, con una fortuna de 900 millones de dólares, según el libro "Dossier Paraguay/Los dueños de grandes fortunas" publicado hace una década.
La prescripción del proceso judicial contra Strossner Mora fue rechazada por activistas de derechos humanos y víctimas de los abusos de poder perpetrados durante la pasada dictadura.
La decisión del magistrado "es el colmo de la inmoralidad porque es la primera vez en la historia de la humanidad que un prófugo internacional es blanqueado por un juez después de haber sido apañado por la misma Corte Suprema de Justicia", afirmó el ex preso político Martín Almada.
El activista, descubridor en 1992 de los archivos secretos de los organismos de seguridad de la dictadura "stronista", se refirió a un fallo del tribunal Supremo que, en agosto de 2009, delegó en un juez de primera instancia la resolución del caso.
"Todos los jueces, fiscales y miembros de la Corte Suprema que dejaron impune a este delincuente deben pudrirse en la cárcel", señaló Almada, que hace casi cuatro semanas recurrió al magistrado de la causa para pedir la investigación de varias supuestas cuentas secretas de Stroessner Mora en bancos de Suiza.