La Justicia de Argentina condenó hoy a 15 años al sacerdote católico Julio César Grassi, al hallarlo culpable de dos casos de abuso sexual agravado y corrupción de menores.
La sentencia se dio a conocer tras nueve meses de un juicio oral contra el religioso, llevado a cabo por un tribunal de las afueras de Buenos Aires y por el que desfilaron 130 testigos.