Un juzgado mexicano suspendió la orden de aprensión que pesaba sobre el empresario argentino Carlos Ahumada, acusado de deber al erario público de Ciudad de México 22 millones de pesos (aproximadamente 1,6 millones de dólares), dijeron hoy a Efe fuentes oficiales.
Según informaciones aparecidas en el diario Milenio, funcionarios del Poder Judicial de la Federación apuntaron que la orden se canceló después de que la defensa del acusado promoviera dos juicios de amparo en los que, al parecer, se demostraron irregularidades en el proceso contra su cliente.
El juez 12 de lo penal, Carlos Morales, "sólo mencionó al acusado los derechos sustitutivos de la pena (en caso de no pagar el monto reclamado por el Gobierno del Distrito Federal), pero no se le señaló el plazo que tenía para hacer el pago, diez días después de la notificación", cita el diario.
A finales de agosto, el juez Morales dictó una orden de aprehensión contra el argentino después de que el día 28 acabara el plazo de que disponía para pagar los 22 millones de pesos que debía.
La deuda de Ahumada se refiere a una obra que una de las vicealcaldías del Distrito Federal le encargó y pagó por adelantado, proyecto que no pasó del papel.
El argentino ya pasó más de tres años en prisión en la capital mexicana, de 2004 a 2007, por un caso de sobornos a un dirigente izquierdista al que el mismo empresario grabó en vídeo, pero finalmente salió de la cárcel sin cargos.
A comienzos de septiembre pasado, Ahumada publicó un anuncio en la prensa en el que afirmó que los delitos contra él habían prescrito.
"De acuerdo a la ley, el 24 de septiembre de 2008 prescribió la pena de la multa, mientras que el pasado 16 de agosto prescribieron tanto la potestad para ejecutar la pena privativa de la libertad como de la reparación del daño", escribió el empresario.