Justicia**Cuatro ideas se plantearon ayer como salida a la crisis surgida tras las denuncias cruzadas entre magistrados de la Corte Suprema. Una surgió de su propio seno, de labios de la magistrada Graciela Dixon. Su idea fue sencilla y clara, no renunciar.
Presión**Otra provino de la APEDE, por medio de su titular, Enrique De Obarrio, que impulsa una iniciativa en sentido opuesto. Plantea crear una cruzada cívica que presione por las renuncias; a la que añade la idea de que sea el Presidente Torrijos quien, con la sociedad civil, escoja los mejores reemplazos.
Constituyente**También se pronunció el partido Solidaridad que, a través de José Raúl Mulino, abogó por una constituyente paralela. Y, por último, el mismo Torrijos, quien desde Los Santos, reiteró la necesidad de un cambio integral, pero ordenado; agregando un detalle curioso: "Siempre fui partidario de una reforma constitucional". Debe aclararlo, ya que viene de una, que él mismo hizo; salvo que aluda a la de Mulino.