El excanciller Helmut Kohl responsabilizó al gobierno socialdemócrata-verde de su sucesor, Gerhard Schröder, de la actual crisis de la deuda y negó haber criticado la política europea de Angela Merkel, como difundió ayer "Der Spiegel".
En declaraciones que publica hoy el popular diario "Bild", Kohl apunta que las razones de la actual situación están "en primer lugar, en que nunca deberían haberse flexibilizado los criterios del Pacto de Estabilidad".
En segundo lugar, añade, en que Grecia "en ningún caso debería haber ingresado en la zona euro sin las oportunas reformas estructurales".
De ambas cuestiones responsabiliza Kohl a las "decisiones equivocadas del gobierno roji-verde de Gerhard Schröder y su ministro de Asuntos Exteriores Joschka Fischer". Es decir, la coalición que le apeó del poder y gobernó el país entre 1999 y 2005.
Kohl califica de "pura invención" las informaciones difundidas ayer por el semanario "Der Spiegel", según las cuales él había criticado la política de Merkel y había afirmado que temía que ésta le "rompiera su Europa".
El citado semanario citaba como fuente a un estrecho colaborador y correligionario del excanciller, ante el que había calificado de "muy peligrosa" la estrategia europea de la jefa del Gobierno.
"Der Spiegel" incidía así en las críticas generalizadas en la oposición, extendidas ahora supuestamente a las filas de la canciller, a la política europea de la coalición de Merkel.
Las relaciones entre Kohl y Merkel se normalizaron el año pasado, al elogiar la canciller la trayectoria del patriarca de la Unión Cristianodemócrata (CDU) con ocasión del 80 cumpleaños del político.
Con el gesto se selló la reconciliación tras el largo periodo de distanciamiento, abierto cuando en 1999 Merkel llamó a sus filas a "emanciparse" de la "era Kohl" al revelarse el escándalo de la financiación irregular en la CDU bajo los 25 años de liderazgo de aquel.
Kohl, quien apenas aparece en público debido a su delicado estado de salud, acudió ayer a la final del Mundial de Fútbol Femenino entre Estados Unidos y Japón, en Fráncfort, y en el encuentro se le vio intercambiar impresiones amigablemente con Merkel.