La alianza entre el presidente de Bolivia, Evo Morales, y el alcalde de La Paz, Juan Del Granado, quedó hoy al borde de una ruptura después que el mandatario criticara con dureza al regidor y dijera que no necesita su apoyo en el Gobierno, ni en el Congreso.
Morales arremetió contra Del Granado en una rueda de prensa al comentar la decisión del partido del alcalde, el Movimiento sin Miedo (MSM), de reclutar a ex militantes del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) como candidatos a los comicios regionales y municipales de abril.
"Lo que no se puede creer de Juan del Granado es que sea basurero del MAS", dijo Morales, para quien el alcalde paceño lo que pretende es "dividir" al partido gubernamental.
También lo acusó de haber servido a antiguos partidos hoy venidos a menos como el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), a los que el mandatario siempre ha descalificado y acusado de corrupción.
Del Granado, de profesión abogado, lleva diez años como alcalde de La Paz y ha renunciado a intentar de nuevo la reelección por cinco años más en los comicios para gobernadores y alcaldes que se celebrarán el próximo 4 de abril.
Morales también dijo que espera que Del Granado reflexione sobre sus "errores" para corregirlos, si bien después apuntó que es deseable su participación en la alianza, pero precisó que puede prescindir de su apoyo en el Congreso o el Gobierno.
Antes de conocer las declaraciones de Morales, Del Granado planteó hoy la posibilidad de discutir sobre las divergencias con el mandatario o el vicepresidente, Álvaro García Linera.
En una entrevista publicada hoy por el diario La Razón, el alcalde paceño dijo que el MSN decidió terciar en los comicios de abril por su cuenta, después de que, a su juicio, el MAS resolviera "prescindir" de la alianza.
Según el alcalde Del Granado, la exclusión se produjo el 8 de diciembre cuando el MAS no invitó al MSN a evaluar el triunfo de los comicios generales y, en cambio, decidió por su cuenta encarar las elecciones departamentales y municipales del 4 de abril.
Del Granado comentó que el primer distanciamiento se produjo dos o tres semanas antes de los comicios del 6 de diciembre cuando le dijo a Morales y García Linera que, "en criterio del MSN, hubo una gestión gubernamental deficiente" y que ese sería el talón de Aquiles del próximo período de Gobierno.
"Ni el presidente Evo, ni Álvaro estuvieron de acuerdo conmigo, no aceptaron mis criterios; yo persistí y entonces la reunión se puso áspera, tensa y terminó fríamente", recordó Del Granado.
El alcalde también calificó de "injusto" que en días pasados García Linera le hubiera acusado de "desleal" y abogó porque no se repita "el cuadro trágico de la izquierda que se divide, que se rompe, que se enfrenta a sí misma".