La Archidiócesis de Nueva York defiende la actuación del cardenal Edward Egan ante los casos de religiosos acusados de haber cometido abusos sexuales en Connecticut, donde él estuvo al frente de la diócesis de Bridgeport, y de los que hoy se ocupan con profusión diversos medios en ese estado.
"Durante su mandato como obispo de Bridgeport (y después como arzobispo de Nueva York) el obispo Egan investigó de forma intensa y se ocupó adecuadamente de todas las alegaciones de abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes", manifiesta la archidiócesis en un comunicado de prensa.
En cumplimiento de una orden del Tribunal Supremo de EEUU, la diócesis de Bridgeport ha hecho públicos numerosos documentos relacionados con casos de abusos sexuales ocurridos entre las décadas de los años 60 y 70, y que fueron resueltos en 2001.
Entre los documentos se incluyen mociones, correspondencia y testimonios, incluidos algunos de Egan, presentados durante los trámites procesales realizados en la década de los noventa y que hasta ahora se habían mantenido bajo secreto judicial.
Diversos medios de comunicación en ese estado, incluido el diario Hartford Courant, consideran que, a la vista de los documentos divulgados, el cardenal protegió a los religiosos acusados o se mostró evasivo y escéptico respecto de las alegaciones de abusos sexuales a menores.
Egan estuvo al frente de la diócesis de Bridgeport entre 1988 y 2000 y posteriormente dirigió la archidiócesis de Nueva York hasta su retiro el pasado mes de abril.
Esa archidiócesis precisó que los documentos divulgados se refieren a cinco religiosos acusados de conductas sexuales inapropiadas ocurridas antes de que Egan fuera designado, en diciembre de 1988, para dirigir la diócesis de Bridgeport.
Recuerda además que, de los cinco sacerdotes implicados, uno murió antes de la llegada de Egan a esa diócesis y los cuatro restantes fueron evaluados y tratados por expertos, y volvieron a ejercer funciones religiosas siguiendo recomendaciones específicas.
Con posterioridad y a la luz de nuevas revelaciones sobre conductas impropias de parte de esos religiosos, a dos de ellos se les prohibió de forma indefinida ejercer oficios religiosos y otro se retiró, afectado por una dolencia cerebral, en tanto que al cuarto implicado se le permitió realizar algunas funciones religiosas pero muy limitadas.
La archidiócesis explicó que tres sacerdotes más fueron acusados durante el mandato de Egan en la diócesis de Bridgeport de actos sexuales con menores ocurridos años atrás, y precisó que este consiguió una declaración del Vaticano por la que se despojaba de su condición de sacerdote a uno de los implicados.
Los otros dos acusados fueron sometidos a evaluación y tratamiento según los protocolos establecidos para casos de esa índole, según la archidiócesis.
Durante los años en que el cardenal Egan estuvo Nueva York, tan sólo hubo una alegación creíble de abusos sexuales a menores a cargo de sacerdotes en esta demarcación religiosa, que fue rebatida por las autoridades eclesiásticas, explicó la archidiócesis.
Recordó además que el cardenal estableció diversas medidas para tratar asuntos de ese tipo, incluida la creación de un comisión independiente de expertos y profesionales para revisar acusaciones de supuestos abusos.