La Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR), organización que agrupa a más de 17.000 emisoras de radio y televisión de todo el mundo, condenó el atentado contra las instalaciones de Canal 9 Televisión en Paraguay y pidió al Gobierno que investigue y esclarezca pronto el ataque.
En un comunicado difundido hoy, la organización consideró que "todo acto de violencia contra medios de comunicación y periodistas, cualquiera sea su signo y motivación, es un ataque directo contra la libertad de expresión y la democracia".
En ese sentido, exhortó a las autoridades paraguayas "a que se dispongan todas las medidas e investigaciones necesarias que permitan un rápido esclarecimiento de este atentado y la detención de sus autores".
"El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión", indicó la AIR.
El pasado día 12 de enero un artefacto explosivo causó un orificio en uno de los muros de la emisora de TV Cerro Corá (Canal 9), donde horas después fue detonada de manera controlada por la policía otra bomba que se encontraba oculta en un basurero.
Hasta el momento la policía no ha precisado qué tipo de artefacto fue el que causó la explosión, aunque si ha afirmado que fueron hallados restos de pólvora en el lugar de la detonación.
Aparentemente, el objetivo era derribar el muro o la antena de transmisión de la emisora, sin que se haya avanzado de momento una hipótesis sobre la motivación del autor del atentado.
Además, las autoridades paraguayas también investigan una carta, presuntamente emitida por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), en la que se amenaza a la prensa local y que fue hallada un día después de la explosión de la bomba.
El texto está siendo analizado por las autoridades del Ministerio de Interior, de la Fiscalía y de la Policía para determinar el origen del mismo, detallaron fuentes oficiales a periodistas.
"Hemos sido respetuosos con los medios de comunicación y los periodistas y nos han respondido con la defensa intransigente de los criminales, incitándolos a derramar más y más sangre revolucionaria, felicitándolos con posterioridad a sus crímenes, ayudándolos a llevar adelante sus maléficos planes", asevera el carta.
"De esta forma se ha convertido (la prensa) en objetivo militar de nuestras fuerzas revolucionarias. Los elementos de la prensa esclava del capital, que se hace llamar prensa libre, recibirá, merecidos castigos", destaca el texto.