La Bolsa de Valores de Sao Paulo, que esta semana tuvo dos días de calma gracias al anuncio de la fusión de los bancos Itaú y Unibanco, inició la jornada de hoy con tendencia a la baja y, tras cinco minutos de subastas, su índice Ibovespa perdía un 1,13 por ciento, hasta los 39.796 puntos.
El buen clima en la plaza paulista provocado por la fusión que dará vida al mayor banco de Suramérica comenzó a perder su efecto y dio lugar nuevamente a los temores por la crisis financiera internacional.
Ni la victoria del candidato demócrata Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, que calmó los mercados en otros países, tranquilizó hoy a los inversores en el parqué de Sao Paulo.
El Ibovespa, principal indicador del mercado bursátil brasileño, operaba a los cinco minutos de subastas 458 puntos por debajo de los 40.254 enteros con que cerró el martes, cuando saltó un 5,24 por ciento aún impulsado por la creación del banco Itaú-Unibanco.
En el mercado de cambios, el real abrió con una depreciación del 0,42 por ciento frente al dólar, que era vendido a 2,121 reales.
Las acciones del índice Ibovespa que más cedían hoy tras 15 minutos de subastas eran las ordinarias de la constructora Cyrela Realt, que retrocedían un 6,47 por ciento, seguidas por las preferenciales de la petroquímica Braskem (-6,18 por ciento) y por las ordinarias de la Siderúrgica Nacional (-4,11 por ciento).
Entre los papeles del mismo índice que a esa hora operaban en terreno positivo destacaban los ordinarios del banco Nossa Caixa, que subían un 4,95 por ciento, seguidos por los preferenciales del operador de televisión por suscripción NET (+3,64 por ciento) y por los preferenciales de la red de supermercados Pao de Açucar (+2,71 por ciento).
El volumen financiero contratado hasta los 15 minutos de negocios era de 195,7 millones de reales (unos 92,3 millones de dólares) en 18.677 negocios.