La Bolsa de Seúl volvió a registrar hoy fuertes pérdidas, al retroceder más de un 2 por ciento, debido a los persistentes miedos sobre la crisis de deuda de Grecia y el retraso en garantizar un nuevo tramo de ayudas a Atenas.
El índice Kospi del mercado surcoreano cerró hoy con una caída de 39,67 puntos, el 2,33 por ciento, y terminó la sesión en 1.666,52 unidades, mientras que el indicador de valores tecnológicos Kosdaq retrocedió 14,95 puntos, un 3,43 por ciento, y se situó en 421,18 enteros.
Además del habitual lastre de la situación griega, hoy el mercado de Seúl se vio afectado por el recorte de tres escalones en la calificación de deuda de Italia por parte de Moody's, lo que aumenta el temor a un contagio en el resto de la zona euro.
Pese a que ayer Wall Street cerró en positivo y que eso ayudó a la apertura de Seúl, las malas expectativas sobre los bancos europeos y entidades financieras estadounidenses como Morgan Stanley o Bank of America no permitieron el optimismo entre los inversores.
Entras las mayores caídas destacaron las de astilleros, como el líder, Hyundai Heavy, y su rival Samsung Heavy, que cedieron un 4,68 y un 5,11 por ciento, respectivamente.
La constructora GS E&C bajó hasta casi su limite diario del 15 por ciento por los rumores de que uno de sus contratos en Oriente Medio ha sido cancelado.
Entre tanto desplome destacaron las subidas de los valores de electrónica y especialmente del líder del este sector y primer valor de la Bolsa de Seúl, Samsung Electronics, que ganó un 1,69 por ciento.
Por su parte, LG Electronics, tercer fabricante mundial de teléfonos móviles en ventas por detrás de Samsung, avanzó un 0,43 por ciento.
La moneda local, el won, se apreció 3,6 unidades frente al dólar, que se intercambió al cierre a 1.190,4 wones, después de que el Gobierno surcoreano sugiriera que podría intervenir para evitar la depreciación de su moneda.