El presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Enrique García, considera que no hace falta refundar o crear nuevos organismos crediticios internacionales, sino adaptar los actuales a las necesidades de la crisis mundial.
En declaraciones a EFE, García señaló que lo fundamental es "hacer que las instituciones existentes funcionen en consonancia con los tiempos".
"Para ello lo más importante es la decisión política de los dueños de estas instituciones para, primero, hacer los aportes de capital adicionales que sean necesarios", agregó.
Además hay que "tener la flexibilidad para adoptar políticas reconociendo que no todos los países son iguales, que hay diferencias, y no solo en tamaño sino en enfoques e ideología".
Para García, es necesario actuar con "una filosofía de cooperación y no con una filosofía paternalista, eso es lo principal".
El presidente de la CAF subrayó que "lo más importante no es refundar sino adecuar y el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el Banco Mundial tienen las bases institucionales necesarias y si hay la decisión política y la delegación apropiada, pueden responder con mucha eficiencia".
Lo mismo sucede con los organismos regionales y subregionales, aseguro el presidente de la institución financiera andina, que participa en Oporto en una reunión de ministros de economía y gobernadores de bancos centrales iberoamericanos a la que asisten también autoridades de los organismos crediticios multilaterales.
García consideró que "la profundidad de la crisis global" hacen muy oportuna la celebración de esta conferencia, en la que se analizan los problemas financieros mundiales y su impacto en las naciones iberoamericanas.
"Aunque Latinoamérica está mucho mejor preparada de lo que estuvo en décadas, no puede quedar inmune a este fenómeno", reconoció el presidente de la CAF.
El hecho de reunir a los ministros, bancos centrales y principales instituciones financieras, añadió, "es una gran oportunidad para analizar y discutir no tanto los orígenes de la crisis sino las medidas y la coordinación entre los países y los organismos".
En Oporto se pueden dar además "ciertas orientaciones a los países que van a representar a América Latina en el G-20", agregó en relación a la cumbre de ese grupo de naciones del próximo mes de abril en Londres, en la que estarán presentes tres estados latinoamericanos (Argentina, Brasil y México) y España.
En relación al papel de los organismos crediticios ante la crisis financiera, uno de los temas que se discuten en Oporto, García reconoció que ante la "magnitud" de los problemas financieros mundiales, los organismos multilaterales no pueden hacerles frente por sí solos.
"Pueden ser un factor importante para que otros actores también participen", explicó, y su principal función es ser "catalizadores", participar con recursos rápidamente y actuar con flexibilidad.
En el caso de la CAF, manifestó, se ha aumentado "sustancialmente" la financiación, no solo en términos tradicionales sino en operaciones diseñadas para responder a la coyuntura con líneas de créditos contingentes, "swap" o destinados al sistema financiero para necesidades de liquidez que fomenten la exportación y el comercio.
Estas medidas se han sumado, añadió, a los objetivos centrales de la política crediticia del organismo, enfocada en las infraestructuras, el desarrollo social y la pequeña empresa.
La reunión de Oporto, que durante ocho horas reúne a los ministros, gobernadores y representantes oficiales de 16 países, fue organizada con carácter extraordinario en Portugal dentro de las actividades previas a la Cumbre Iberoamericana que se celebra a finales de año en la ciudad lusa de Estoril.