La Casa Blanca expresó hoy sus condolencias por el accidente frente a la costa libanesa de un avión de las líneas aéreas etíopes, en el que viajaban noventa personas.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que "nos encontramos profundamente entristecidos por la pérdida de los pasajeros a bordo del vuelo 409 de Ethiopian Airlines".
"Nuestros pensamientos y oraciones están con los familiares y amigos de las víctimas y EE.UU. alaba al Gobierno de Líbano y a los equipos de rescate de la ONU por su trabajo" en el área del siniestro, destacó Gibbs.
Equipos de rescate buscan hoy en aguas del Mediterráneo cercanas a este puerto del sur de Beirut y en otros sectores de la costa a posibles supervivientes del accidente aéreo.
Hasta media tarde de hoy, los cadáveres rescatados ascendían a 21, según fuentes militares, aunque la emisora estatal Radio Líbano dijo que los cuerpos recuperados ya llegaban a la treintena.
El avión, un Boeing 737-800, estaba alquilado por Ethiopian Airlines a la empresa CIT Aerospace, con sede en Nueva York, y cubrió el vuelo regular Adis Abeba-Beirut el domingo con la intención de regresar hoy a la capital etíope.
Sin embargo, a poco de despegar del Aeropuerto Internacional de Beirut se perdió el rastro en el radar y se estrelló en el mar, a la altura de la localidad de Naame, a unos 18 kilómetros al sur de Beirut, al parecer a causa del mal tiempo que prevalece en el país.