La Comisión Europea (CE) aceptó hoy la oferta de la compañía informática estadounidense Rambus de reducir los precios que cobra por algunas patentes para la fabricación de chips de memoria y cerró el caso por abuso de posición dominante, que podría haber acarreado multas millonarias a la empresa.
La comisaria europea de la Competencia, Neelie Kroes, aseguró hoy que ha preferido "llegar a una solución lo antes posible" para abaratar los costes de las empresas que fabrican estos chips, antes que emprender un proceso para sancionar a la compañía, que podría demorar los efectos positivos sobre el sector.
La comisaria holandesa explicó también que el acuerdo con la empresa no afectará al desarrollo de los litigios privados emprendidos por algunas empresas contra la compañía, que seguirán su curso normal.
Tampoco descartó que su sucesor en el puesto, el español Joaquín Almunia, emprenda acciones contra la empresa estadounidense en el futuro, al adoptar una política de "daños y prejuicios". "Almunia dará seguimiento a este tema", dijo.
Rambus se enfrentaba a una sanción millonaria después de que la Comisión Europea abriera un proceso contra ella en 2007, tras concluir que había actuado engañosamente al ocultar que poseía patentes sobre la fabricación de los chips DRAMS (Dynamic Random Access Memory) durante el proceso de estandarización de los mismos con el resto del sector.
Bruselas considera que la empresa con sede en Los Altos (California) consiguió, mediante esta técnica conocida como "emboscada de patentes", un monopolio ilegal y aplicaba "precios desproporcionados" al uso de estas patentes.
Los chips DRAMS son un tipo de memoria electrónica utilizada sobre todo en ordenadores personales, pero también en otros productos que necesitan dispositivos para almacenar datos, como servidores, estaciones de trabajo, impresoras, agendas PDA y cámaras.
Cualquier fabricante que desee producir este tipo de chips, cuyas ventas superaron los 23.000 millones de euros en 2008, debe comprar una licencia a Rambus o litigar por el derecho de la patente.
La Comisión Europea ha aceptado ahora la oferta realizada por la compañía en junio pasado, según la cual los fabricantes podrán utilizar de manera gratuita la patente sobre el primer modelo de estos chips y reducir desde el 3,5% al 1,5% la comisión sobre ventas que cobra Rambus por el uso de la patente sobre la actualización de estos chips.
Los fabricantes de chips DRAM de todo el mundo podrán beneficiarse de este pacto a partir de la próxima semana y durante los próximos cinco años.
"Las prácticas abusivas pueden dañar la innovación y derivar en precios más altos para las empresas y los consumidores", dijo la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, para quien la propuesta de Rambus es "adecuada".
Kroes también explicó que la Comisión Europea trabaja en una revisión de las reglas de abuso de posición dominante con el objetivo de evitar este tipo de "emboscadas de patentes".
En este sentido, la Comisión recomendó que se "revele con antelación el precio máximo de las patentes y licencias que se aplicarán sobre una determinada tecnología" antes de emprender el proceso de estandarización, es decir, cuando las empresas competidoras se sientan a acordar estándares los técnicos de una determinada tecnología.