La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) se mostró hoy preocupada por el efecto que el terremoto y el tsunami que asolaron el nordeste de Japón el 11 de marzo pudiera tener sobre el comercio y la inversión de ese país hacia América Latina.
"Claro que sí preocupa muchísimo el tema de las inversiones (...) y también las compras que pudiera hacer Japón de nuestras exportaciones", dijo a Efe en entrevista la secretaria ejecutiva de la Cepal, la mexicana Alicia Bárcena.
En general señaló que es incuestionable que el terremoto va a tener un efecto en la economía mundial.
"Estamos hablando de la tercera economía mundial y, por lo tanto, de que obviamente va a haber una mayor contracción económica en el caso de Japón", apuntó Bárcena.
La economista explicó que Japón mantiene con esta región "un triángulo muy virtuoso" mediante el cual las acciones del país asiático interrelaciona "comercio, inversiones y cooperación técnica".
"Lo que puede pasar es que haya un cambio en la forma como la relación con Japón se va a dar, este año sobre todo, que quizás se va a exacerbar más el área de cooperación técnica", agregó la máxima responsable de Cepal.
Anticipó que cuando comience la reconstrucción de la zona devastada, posiblemente "en el segundo semestre" de 2011, podría haber un incremento de la demanda de algunas materias primas como el acero o el cobre.
"La reconstrucción en Japón va a involucrar puertos, zonas marítimas" y "urbanas", sostuvo, lo que podría ser un estímulo para enviar "materias primas" de la región.
Además, en la compleja coyuntura actual, Bárcena considera que podría ser interesante que las filiales de empresas japonesas en Latinoamérica, especialmente las automotrices instaladas en Brasil y México, "pudieran apoyar a Japón en estos momentos de crisis".
Entre los programas que "pueden sufrir" señaló que es probable que dejen de ser prioritarios los de cooperación triangular entre Japón y países como Brasil con, por ejemplo, otros de África.
Pese a estos primeros pronósticos Bárcena aclaró que "es demasiado pronto" aún para conocer a detalle la magnitud del impacto del terremoto de 9 grados en la escala de Ricther, el peor del que se tenga registro en Japón, y como consecuencia del cual se esperan pérdidas de al menos 100.000 millones de dólares, según valoraciones preliminares.
Datos del informe "Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe 2009-2010" sobre Japón revelan que de 2005 a 2009, el año de la crisis financiera mundial, las exportaciones del país asiático a Latinoamérica crecieron un 34,8%, mientras que las importaciones aumentaron un 26,3%.
A fines de 2008 el volumen de inversión extranjera directa (IED) japonesa acumulada era de casi 30.000 millones de dólares en Latinoamérica, sobre todo procedente de las grandes corporaciones empresariales Mitsubishi, Mitsui, Sumitomo, Itochu y Marubeni.