La CIDH expresó hoy su "profunda satisfacción" por la decisión del presidente de EE.UU., Barack Obama, de cerrar Guantánamo en un plazo de un año y de prohibir el "trato cruel, inhumano o degradante" en los interrogatorios a detenidos.
En un comunicado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmó que continuará observando la situación de los detenidos en Guantánamo hasta el cierre definitivo de la cárcel y la definición de la situación jurídica de los presos.
La CIDH exigió en varias ocasiones el cierre de Guantánamo y una investigación de las denuncias de "torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes".
El 12 de marzo de 2002, dos meses después que EE.UU. comenzara a transferir detenidos a Guantánamo, la CIDH otorgó medidas cautelares a esos presos y solicitó al Gobierno que adoptara de manera urgente las disposiciones necesarias para que un tribunal competente determinara la situación jurídica de los detenidos.
El 28 de octubre de 2005 la Comisión amplió las medidas cautelares, solicitó a Estados Unidos que investigue a fondo y de manera imparcial todas las instancias de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, y que juzgue y sancione a los responsables.
Asimismo, el 28 de julio de 2006, la CIDH aprobó una resolución en la que urgió a EE.UU. a que cerrara de forma inmediata Guantánamo y traslade a los detenidos cumpliendo el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Además, para que adopte todas las medidas necesarias para garantizar que los detenidos tuvieran acceso a un proceso judicial justo y transparente ante una autoridad competente, independiente e imparcial.
En 2007, la Comisión solicitó autorización para realizar una visita a la base naval de Guantánamo con el fin de supervisar las condiciones de detención.
El Gobierno de Estados Unidos accedió pero con la condición de que la delegación no pudiera comunicarse con los detenidos.
La CIDH declinó realizar la visita con tal limitación.