La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó hoy la muerte violenta de siete reos en una cárcel de Guatemala, e instó al Estado a que adopte medidas para solucionar de manera adecuada la situación carcelaria en el país.
En un comunicado, la CIDH lamentó "profundamente" los hechos ocurridos el pasado sábado, se solidarizó con las familias de las víctimas, y recordó que el derecho internacional exige al Estado de Guatemala garantizar ante todo la vida y la integridad de todos los presos.
El organismo también recordó a Guatemala que es el deber del Estado investigar de manera "exhaustiva" estos hechos y de juzgar y sancionar a los responsables.
Por otro lado, la CIDH destacó que las obligaciones del Gobierno guatemalteco en materia de derechos humanos incluyen adoptar "todas las medidas necesarias para solucionar de manera adecuada la situación carcelaria actual".
En este sentido, la Comisión hizo un llamamiento urgente a las autoridades para que tomen las "acciones y medidas necesarias para solucionar los problemas estructurales de las cárceles del país", y afirmó que dará seguimiento a las iniciativas del Estado.
El pasado 22 de noviembre murieron al menos siete reclusos, cinco de ellos decapitados y calcinados en un enfrentamiento registrado entre reclusos de una cárcel del este de Guatemala.
Otros diez resultaron heridos de gravedad.
El enfrentamiento, que ocurrió en la cárcel de Pavocinto, a unos 35 kilómetros al este de la capital, fue protagonizado por integrantes de pandillas juveniles rivales.
Los reos utilizaron armas de fuego automáticas, cuchillos y gasolina para realizar el ataque, según fuentes de la Policía Nacional Civil (PNC).
Dos agentes del servicio de seguridad del Sistema Penitenciario, que intentaron detener el enfrentamiento, también resultaron con heridas de gravedad.
Después de cinco horas de caos, agentes antidisturbios de la PNC, con el apoyo del Ejército, y acompañados de fiscales del ministerio Público ingresaron a la prisión y tomaron el control de la misma.