La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó hoy las muertes violentas de varios internos en una cárcel de Táchira, en Venezuela, y urgió a Caracas a adoptar medidas para evitar que se repitan hechos similares.
En un comunicado, la CIDH expresó su preocupación por los hechos ocurridos el pasado día 4, y recordó al Gobierno del presidente Hugo Chávez que las obligaciones estatales en materia de derechos humanos incluyen la adopción de todas las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad personal de los presos, así como de los funcionarios que trabajan en los centros de detención.
El organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) reiteró su preocupación generalizada por los altos índices de violencia en los centros penitenciarios venezolanos y por la posesión de armas de fuego de grueso calibre por parte de organizaciones criminales dentro de varias prisiones.
La CIDH urgió nuevamente a las autoridades venezolanas a adoptar las medidas idóneas destinadas a prevenir brotes de violencia en los centros penitenciarios.
Desde hace varios años, la Comisión da seguimiento a la situación de las cárceles en Venezuela a través de distintos mecanismos, que incluyen casos contenciosos y medidas provisionales solicitadas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).
La CIDH indicó que el 4 de mayo se registró un enfrentamiento violento entre presos en el Centro Penitenciario de Occidente del estado de Táchira.
Según las autoridades, habrían muerto ocho reclusos; tres de ellos por arma de fuego, tres por arma blanca y dos quemados.
Asimismo, numerosos internos habrían resultado heridos.
Estos hechos tuvieron lugar después de que el 12 de abril un motín en la misma cárcel se saldara con la muerte de siete internos, según las autoridades, recordó la CIDH.