La Comisión Interina por la Reconstrucción de Haití (CIRH) anunció hoy la aprobación de 18 nuevos proyectos con una inversión de 777 millones de dólares, los cuales contemplan planes para subvencionar la educación de unos 250.000 niños y la construcción de unas 5.000 viviendas.
La CIRH, creada por decreto presidencial el 21 de abril de 2010, tres meses después del sismo que afectó el país el 12 de enero con un saldo de 300.000 personas muertas, ha aprobado un total de 49 proyectos en sus tres primeras reuniones.
Dentro de las 18 iniciativas anunciadas hoy a través de una teleconferencia figuran subvenciones para garantizar las asistencia a las escuelas de unos 250.000 niños, así como para la construcción de unas 5.000 soluciones de vivienda.
Los proyectos aprobados también contemplan brindar apoyo jurídico y sicológico a unas 50.000 mujeres y niñas.
La CIRH está dirigida de manera conjunta por el ex presidente estadounidense Bill Clinton y el primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive.
La entidad tiene como misión emprender, en los mejores plazos, la planificación, coordinación y la puesta en ejecución de los proyectos de desarrollo y de los programas financiados por los proveedores de fondos internacionales, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y el sector privado.
Bellerive dijo en una rueda de prensa posterior a la teleconferencia que todos los proyectos aprobados por la CIRH van "en línea con la visión y el plan" del Gobierno haitiano.
Clinton subrayó que, hasta ahora, solo el 30% de los proyectos aprobados cuentan con apoyo financiero.
Las iniciativas están relacionadas con salud, educación, protección a las mujeres, alojamiento y limpieza de escombros.
El ex presidente estadounidense calificó de "muy difícil" la situación del empobrecido país porque, según dijo, "hay tantos problemas" en la capital, aunque expresó que ahora tiene más esperanza que antes.
El enviado especial de la ONU para Haití visitó hoy un campo de desplazados en Petion Ville, en la periferia este de Puerto Príncipe, donde constató las penurias que enfrentan las personas que malviven en estos lugares.
Con relación a este tema, Clinton señaló que "los problemas de alojamiento son siempre los más difíciles de solucionar".
También abordó el desafío de la salud y la educación para las personas desplazadas y dijo que se necesita un plan de educación universal para hacer frente a la situación, al tiempo que reveló el interés de asistir a las universidades de muchos de los jóvenes refugiados tras el devastador sismo del 12 de enero pasado.
El problema del alojamiento fue también abordado por el primer ministro haitiano, quien recordó que a casi nueve meses del terremoto 1,3 millones de personas continúan viviendo en carpas.
Bellerive adelantó que hoy mismo tratarán dicho tema con el ex presidente estadounidense.
Añadió que se necesitan unas 500.000 casas para albergar a los refugiados del sismo, no solo a quienes viven en las carpas, sino también a los que decidieron quedarse en los terrenos de sus destruidas viviendas.
Para resolver el alojamiento se requieren unos 5.000 millones de dólares, señaló el funcionario haitiano, quien comparó la cifra con los 5.300 millones de dólares prometidos para Haití por los países donantes en la conferencia de marzo celebrada en Nueva York.
"Construir una casa es una cosa, pero que el ocupante pueda pagar es otra cosa", subrayó.
Por otro lado, ante las críticas por el bajo nivel de la ayuda ofrecida por Estados Unidos a Haití tras el sismo, Clinton anunció que próximamente su país hará "una donación sustancial", al tiempo que confió en que otros donantes hagan lo mismo.