La propuesta del Gobierno de Ecuador de prohibir con consulta popular la muerte del toro en las corridas ha beneficiado a la tauromaquia al aumentar el interés de localidades donde eran esporádicas y revelar el apoyo a la fiesta brava, dijo hoy a Efe Milton Calahorrano, promotor del "no" en la pregunta.
Calahorrano, presidente de la Unión de Toreros de Ecuador, indicó que "alrededor del 90% de los cantones (comarcas) específicos donde desde siempre ha habido la tradición taurina, se salvan, gana el 'no'", de acuerdo con datos preliminares.
El torero comentó que el arte de la tauromaquia se ha "legitimado", pues ha comenzado a recibir llamadas desde provincias donde la actividad era esporádica y que ahora le solicitan la realización del espectáculo.
"Esto nos abre cientos de cantones y de mercado potencialmente nuevo", señaló, al apuntar que con la consulta se ha "publicitado al ciento por ciento el toreo".
También les ha dado "una estadística real, verdadera y concisa de todas las provincias y cantones ecuatorianos que requieren fiesta brava", algo que solos hubiesen conseguido difícilmente.
Con el 28 % escrutado, el rechazo a la muerte del toro gana con un margen de siete puntos porcentuales en Quito, que cuenta con la tradicional feria "Jesús del Gran Poder", uno de los festivales taurinos más prestigiosos de América.
No obstante, Calahorrano dijo que éste se realizará de todos modos el próximo diciembre, pero sin la muerte ante el público del animal, que morirá en los chiqueros, si en Quito al final gana el "sí" a la prohibición.
El torero recordó que en la ciudad de Cuenca, la tercera del país, se dictó hace varios años una ordenanza municipal para evitar la muerte del animal públicamente, lo que ahuyentó las corridas, pues los empresarios taurinos se negaban a legitimar la orden.
"Ahora, ya que de alguna forma está legitimado que no se va a matar (al burel), se van realizar corridas de toros en Cuenca, en noviembre, pero sin matar el toro", dijo.
En esa ciudad, con el 76 % escrutado, la ventaja del "sí" a la prohibición es de 22 puntos porcentuales. "Se deben respetar las minorías", comentó Calahorrano.
Además de Quito y Cuenca, el mayor apoyo a la prohibición de la muerte del animal en espectáculos públicos se registra, hasta ahora, en la localidad andina de Cayambe y la amazónica de Lago Agrio.
En cambio, el "no" gana por el momento en localidades andinas como Baños, Ambato, Riobamba y Latacunga.
Los defensores de los animales sostienen que la inclusión de la pregunta en el proceso electoral es la génesis del reconocimiento de los derechos de los animales, aunque hubieran preferido que se prohibiera totalmente la fiesta brava, pues el animal seguirá siendo "torturado" en las corridas e igualmente sacrificado fuera de la vista del público.
La pregunta relativa a la muerte de los animales en espectáculos públicos era una de las cinco que integraron la consulta popular del pasado sábado en Ecuador, que se desarrolló a la par de un referendo para reformar la justicia y crear un consejo de regulación de ciertos contenidos de la prensa, entre otros temas.