El Supremo Tribunal Federal de Brasil negó hoy la extradición del argentino Gustavo Francisco Bueno, quien está acusado en su país de haber participado en operaciones de represión durante la dictadura que gobernó entre 1976 y 1983.
Por unanimidad, los magistrados del Supremo decidieron que la extradición no procede, porque Bueno fue beneficiado en 1989 con un estatus de refugiado aprobado en forma regular por los organismos brasileños competentes en esa materia.
Según sostienen organismos de derechos humanos argentinos, Bueno confesó en 1986 ante el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que había sido agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y había participado en actividades de represión en la ciudad de Rosario con el nombre falso de "Germán Benegas".
Bueno fue detenido el 27 de agosto del año pasado en la ciudad brasileña de Belén, capital del estado de Pará, a pedido de la Justicia argentina.
Sin embargo, según ha decidido el Supremo, está amparado por el estatus de refugiado que le fue concedido en 1986 y deberá recuperar la libertad una vez publicada la decisión.
El fallo del Supremo Tribunal coincide con un veredicto anterior de la Procuraduría General de la República, que también se pronunció en contra de la extradición, por el final del proceso y la libertad del argentino.