La crisis política y el hambre marcan el año informativo en Guatemala


El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, padeció en 2009 un año especialmente difícil debido a la crisis de gobernabilidad generada tras el asesinato de un prestigioso abogado que en un vídeo póstumo le acusó de su muerte, y a la crisis alimentaria declarada en una amplia zona del país.


Desde su tumba, el abogado Rodrigo Rosenberg protagonizó el mayor escándalo político en la historia reciente de Guatemala, puso en vilo la administración socialdemócrata del presidente Colom, y reavivó las marcadas diferencias políticas y sociales que históricamente han dividido a los guatemaltecos.


Rosenberg, de 47 años, fue asesinado a tiros el pasado 10 de mayo por un grupo de sicarios que lo emboscaron en un barrio residencial del sur de la capital, mientras daba un paseo en bicicleta.

 

Este prestigioso abogado con maestrías en Harvard y Cambridge dejó como herencia un vídeo en el que responsabilizaba de su muerte a Colom, a su esposa Sandra Torres, a su secretario privado, Gustavo Alejos, y a un grupo de empresarios y banqueros cercanos al gobierno.


Tras conocerse esa cinta, Colom rechazó las acusaciones y las atribuyó a una conspiración orquestada por grupos interesados en crear inestabilidad en el país y deseosos de despojarlo del cargo.


Como consecuencia de este hecho, al que se fueron sumando especulaciones de todo tipo divulgadas por la prensa local, en menos de una semana el país quedó dividido en dos grandes bloques, lo cual fomentó la ingobernabilidad.

 

De un lado, miles de guatemaltecos, en su mayoría integrantes de las clases acomodadas del país, encabezados por partidos de oposición y grupos empresariales, se hicieron con las calles para exigir la renuncia de Colom y su procesamiento como principal sospechoso del asesinato de Rosenberg.


Al otro, otros miles de ciudadanos, en su mayoría marginados, campesinos, sindicalistas y dirigentes populares se movilizaron en diferentes puntos del país para mostrar su solidaridad y apoyo al mandatario, y denunciar un complot contra el gobierno.


Colom pidió el apoyo de la comunidad internacional para evitar el derrocamiento de su gobierno, y acudió a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que dirige el juez español Carlos Castresana, para que investigara el asesinato de Rosenberg y las entretelas de la supuesta conspiración en su contra.

 

Cuatro meses después de una investigación basada en "irrefutables pruebas científicas" y en la que participaron más de 260 personas, Castresana informaba a la prensa sobre la captura de seis de los supuestos autores materiales del asesinato de Rosenberg.


Los detenidos, entre ellos varios agentes de la Policía Nacional Civil, explicó Castresana, integraban una banda de sicarios que "por encargo" asesinaron al abogado.


El jefe de la CICIG precisó entonces que faltaba "llegar hasta los responsables intelectuales e intermedios" del crimen, y confió en que antes de que termine este año podrán esclarecer el caso de forma definitiva.

 

Aún no salía Colom de este escándalo, cuando una nueva crisis golpeaba a su gobierno: los medios locales denunciaban a finales de agosto la muerte, por hambre, de al menos 25 niños en el denominado "corredor seco", una empobrecida zona del norte y nordeste del país afectada por una prolongada sequía.


El 8 de septiembre, el mandatario declaró el "estado de calamidad pública" nacional, para hacer frente a la crisis alimentaria que afectaba a millones de campesinos pobres.


Con esa medida el gobierno buscaba acceder a recursos de la cooperación internacional para hacer frente a la crisis y poder asistir a los damnificados.


Guatemala, argumentó Colom entonces, "ha vivido con altos y vergonzosos índices de pobreza, extrema pobreza y desnutrición durante décadas, provocado por una larga historia de inequidad".


Eso, agravado por "las sequías derivadas del cambio climático" y por "los efectos de la crisis económica internacional", han sido, según dijo, "la causa de la crisis alimentaria y nutricional que el país está viviendo".


Con la ayuda humanitaria enviada por diversos países se logró paliar la crisis, pero según los expertos, la hambruna se puede repetir "con mayor fuerza" en el verano de 2010.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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