La Cumbre de San Salvador "es una excelente oportunidad para que los países iberoamericanos podamos llevar una voz común" a la reunión del G20 en Washington, dijo hoy a la prensa la canciller salvadoreña Marisol Argueta.
Para la ministra esa "voz compartida" de América Latina, España y Portugal podrá ser transmitida por los países que participarán el 15 de noviembre en esa cita internacional, en la que por parte de Latinoamérica serán México, Brasil y Argentina.
Sobre la posibilidad de que se adopten medidas en San Salvador, la canciller dijo que hoy se abre el debate y que habrá que esperar a la discusión que el jueves mantendrán los Jefes de Estado y de Gobierno sobre ese tema en un encuentro privado, que celebrarán por la tarde en la segunda jornada de la cumbre.
Preguntada si su país apoya que el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pueda asistir a la cumbre internacional de Washington pese a no pertenecer al G20 (los países más ricos y los principales emergentes), Argueta dijo que El Salvador "ya dio su respaldo a España, que es un actor importante en el contexto económico internacional".
El temor a un contagio de la crisis financiera mundial y a una posible recesión económica domina la cumbre que hoy comienzan los mandatarios iberoamericanos en San Salvador, en la que el tema central de la misma "Juventud y Desarrollo" se ha visto desplazado por la crsis mundial.