La Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México (CNDH) afirmó hoy que la decisión de EE.UU. de impedir a los inmigrantes indocumentados contar con un abogado de oficio para enfrentar los procesos de deportación es "discriminatoria" y "contraviene" los derechos humanos.
La CNDH (defensoría del pueblo) expresó en un comunicado su "preocupación" por la decisión del departamento de Justicia de EE.UU., "instaurada a menos de 15 días del cambio de Gobierno en el país", porque "afecta derechos fundamentales de los trabajadores indocumentados y de sus familias".
La medida estadounidense "contraviene varios instrumentos internacionales de derechos humanos, específicamente la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares", entre otros.
De igual manera, viola "el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, este último vinculante para Estados Unidos", destacó la dependencia.
A juicio de la CNDH, toda persona sometida a algún procedimiento, administrativo o judicial, "debe contar con la garantía mínima del debido proceso".
La institución recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se pronunció al respecto, "porque la calidad migratoria de una persona" no debe ser justificación "para privarla del goce y ejercicio de sus derechos fundamentales que deben serle reconocidos y garantizados, independientemente de su situación migratoria".
El hecho de que Estados Unidos no proporcione los servicios gratuitos de un abogado a los inmigrantes mexicanos expulsados de ese país, "es una disposición discriminatoria, pues la defensa jurídica es un derecho que se reconoce a todas las demás personas en esa nación", argumentó la defensoría del pueblo.
De otra parte, la CNDH sostuvo que el "extremo fortalecimiento de la vigilancia en la frontera" entre México y EE.UU., "ha orillado a los inmigrantes a intentar el cruce fronterizo en zonas cada vez de mayor riesgo y ha tenido como consecuencia el fallecimiento de más de 1.000 trabajadores indocumentados en los últimos dos años".
Se calcula que, en promedio, emigran alrededor de 400.000 mexicanos indocumentados cada año hacia Estados Unidos, aunque la tendencia ha venido bajando.