La economía alemana se contraerá este año un 2,5 por ciento, dijo hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI), que bajó drásticamente sus previsiones en vista del parón en el comercio mundial y la debilidad de la demanda interna.
En noviembre, el FMI había calculado que la mayor economía de Europa se contraería un 0,8 por ciento este año, pero el empeoramiento del entorno mundial en los últimos dos meses le llevó a corregir sus pronósticos.
Según sus nuevos vaticinios, Alemania crecerá tan solo un 0,1 por ciento en el 2010. El año pasado su Producto Interno Bruto (PIB) se expandió un 1,3 por ciento.
La entidad alertó que Alemania afronta la perspectiva de una desaceleración "considerable y posiblemente larga".
"El carácter conservador de los consumidores alemanes en las actuales condiciones de incertidumbre amplificarán la desaceleración de las exportaciones y es probable que se posponga la inversión", dijo el Consejo Ejecutivo del FMI en su análisis anual de la economía de ese país.
Ese órgano respaldó los sucesivos paquetes de estímulo fiscal anunciados por el Gobierno alemán, dada la debilidad de la economía.
Además, dijo que es posible que sean necesarias más inyecciones de capital en los bancos, en vista de su bajo nivel de reservas y la previsible pérdida de calidad de sus carteras de préstamos.
Asimismo, recomendó al Gobierno de Berlín reestructurar y reducir el tamaño de los bancos regionales (Landesbanken), que "son un lastre en las finanzas públicas y una amenaza para la estabilidad financiera", en su opinión.