La economía brasileña creció un 6,4 por ciento en los tres primeros trimestres de este año en comparación con los nueve primeros meses de 2007, informó hoy el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Las cifras sobre la expansión del Producto Interior Bruto (PIB) divulgadas hoy por el organismo oficial reflejan crecimiento en todas las comparaciones, pero no tienen en cuenta la desaceleración que el país comenzó a sufrir en octubre como consecuencia de la crisis financiera internacional.
Según las estadísticas oficiales, la fuerte expansión de economía brasileña hasta septiembre fue impulsada principalmente por el buen desempeño del tercer trimestre, que registró un crecimiento del 6,8 por ciento en la comparación con el mismo período del año pasado.
El crecimiento del tercer trimestre frente al segundo trimestre de este año llegó al 1,8 por ciento, el mayor índice de 2008 en esa comparación. La economía había crecido un 1,6 por ciento en el segundo trimestre frente al primero y un 1,7 por ciento en el primer trimestre frente al último del año pasado.
La expansión interanual de la economía brasileña fue del 6,3 por ciento en comparación con el período entre octubre de 2006 y septiembre de 2007. Hasta junio pasado el crecimiento interanual era del 6,0 por ciento.
Los números optimistas no tienen en cuenta los problemas sufridos por la economía brasileña desde octubre como consecuencia del agravamiento de la crisis internacional.
Pese a que Brasil ha conseguido hacer frente a la crisis en mejores condiciones que otros países, la escasez de créditos internacionales y la reducción de la demanda internacional por materias primas ya han obligado a varias empresas a reducir su producción, a ofrecer vacaciones colectivas y a despedir empleados.
Como consecuencia, la producción de la industria brasileña se redujo un 1,7 por ciento en octubre en comparación con septiembre y los economistas consideran que, pese a que el país cerrará el año con un crecimiento expresivo, la expansión de 2009 será menor.
Los economistas de un centenar de instituciones financieras consultados la semana pasada por el Banco Central prevén que la economía brasileña crecerá un 5,24 por ciento en 2008 y un 2,5 por ciento en 2009.
En cualquiera de los dos casos, el crecimiento de la economía será inferior al 5,7 por ciento alcanzado por el país en 2007 (según las cifras revisadas divulgadas hoy), cuando Brasil repitió el buen desempeño de 2004 (+5,7%), que entonces fue el mejor en una década.
Para el crecimiento del 6,4 por ciento de la economía en los nueve primeros meses del año contribuyó principalmente la agropecuaria, cuya producción se expandió un 6,7 por ciento frente a los tres primeros trimestres de 2007. Enseguida se ubicaron la industria, con un crecimiento del 6,5 por ciento, y el sector servicios, con una expansión del 5,5 por ciento.
De acuerdo con el Instituto, el principal impulsor de la economía brasileña en el tercer trimestre fue la industria, precisamente el sector que comenzó a registrar retracción en octubre.
La industria se expandió un 2,6 por ciento en el tercer trimestre en relación con el segundo. El crecimiento de la agropecuaria en esa comparación fue del 1,5 por ciento y el del sector servicios del 1,4 por ciento.
En la comparación con el tercer trimestre del año pasado, la industria creció un 7,1 por ciento, la agropecuaria un 6,4 por ciento y el sector servicios un 5,9 por ciento.
El sector industrial creció impulsado principalmente por la construcción civil, que se expandió un 11,7 por ciento en la comparación con el tercer trimestre del año pasado, y por la extracción mineral (+7,8 por ciento), que se benefició del aumentó del 6,2 por ciento en la producción de petróleo y del 10,6 por ciento de la producción de mineral de hierro.
En cuanto a la demanda, la expansión del tercer trimestre fue impulsada principalmente por el consumo de las familias, que creció un 7,3 por ciento en la comparación con el mismo período del año pasado gracias en parte al aumento del 10,6 por ciento de la masa salarial.