La economía ecuatoriana creció "casi un 0,4 por ciento" en 2009, pese a la dura situación que afrontó el país por el impacto de la crisis financiera internacional, aseguró hoy el presidente del país, Rafael Correa.
"Ecuador, a pesar de todos los problemas, creció casi un 0,4 por ciento", remarcó Correa durante un acto público en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde aseguró que el año pasado fue "durísimo".
Correa admitió que el crecimiento fue pequeño, pero subrayó que fue mejor que decrecer, como ocurrió con la mayoría de países de América Latina.
La economía ecuatoriana sufrió en 2009 por la reducción de los ingresos petroleros, debido a la caída del precio internacional del crudo, su principal producto de exportación, así como por la merma en la llegada de remesas que envían los emigrantes desde el exterior.