La economía de Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 1,7 por ciento entre abril y junio, después de un incremento del 3,7 por ciento en el primer trimestre, informó hoy el Departamento de Comercio.
En su cálculo definitivo del producto interior bruto (PIB) del segundo trimestre, el gobierno ajustó sus cifras una décima por encima de lo estimado de manera preliminar.
La desaceleración del crecimiento, según el informe, se debió a un fuerte incremento de las importaciones y una disminución sustancial de la inversión de las empresas privadas en existencias.
El gasto de los consumidores y la inversión fija no residencial hicieron contribuciones positivas al PIB, según la fuente.
La economía de Estados Unidos, que entró en recesión en diciembre de 2007, retornó al crecimiento en el segundo semestre de 2009.
La mayoría de los economistas calcula que el PIB crecerá a una tasa anualizada del 2,1 por ciento en el segundo semestre.